
Para mi está clara la respuesta. El hombre como tal necesita una creencia en la que apoyar su vida y que de sentido a su existencia. Todo eso está muy bien siempre que no nos lleve a realizar actos totalmente antinaturales o que dañen a otras personas no creyentes o que creen en otra religión.
Está claro que el hombre es religioso por naturaleza, eso se sabe, pero no sabemos porqué.
Eso es lo que están estudiando un grupo de científicos de Oxford. Estudia qué parte del cerebro aloja la creencia religiosa.
Es evidente que la gran mayoría de la población mundial es creyente, los no creyentes somos los raros, la minoría, pero eso no demuestra la existencia de Dios. Pienso que eso es indemostrable.
Os pongo este reportaje del periódico El País donde se analizan estos estudios que se están realizando para intentar descubrir porque el hombre tiene esa tendencia religiosa.



